miércoles, 21 de enero de 2009

Sospechosas Inmorales...

Palestina ha vivido años de tortura y humillación. La humanidad simplemente se ha quedado rebasada por el monstruo del poder. Sin embargo esta es solo una cara de la guerra. Pues los sueños de colonización y poder de las grandes potencias y sus aliados, han hecho de su política el terror y la tortura permanente.

Los últimos ataques perpetrados contra la franja de gaza, fueron terribles símbolos de brutalidad, ya que fueron efectuados contra niños y mujeres en su mayoría. Entre tanques, minas, fusiles, misiles, soldados asesinos, árabes, judíos, periodistas. Muerte, dolor, indiferencia, odio; entre todo lo que puede haber en una guerra, están y no se rinden: Las mujeres palestinas. Creadoras, creativas, rebeldes; han tenido que vivir en los refugios sin tener raíz, más que en recuerdos. Sin tiempo, sin espacio. Sin voltear ni exigir, sin descubrir sus cuerpos a la brisa para no ser tratadas como sospechosas inmorales.

¡Qué rabia! tanto dolor, tanta impunidad. Que todos ignoren la condición de las niñas y mujeres palestinas que han crecido en refugios, que han vivido entre el hostigamiento militar y la opresión. Ellas que son tan fuertes, han tenido que callar, vivir en silencio para no manchar el honor familiar, para proteger su vida, su familia, sus hijos… Esa es la parte que se calla en esta guerra y en la guerra que viven a diario, en cualquier lugar del mundo las mujeres, los niños y niñas. Una guerra sin cuartel, sin guarida.

Las han condenado a no tener voz… pero a pesar de ello siguen luchando para que las escuchemos… ellas han elegido no callar….

Ellas las que están rodeadas de militares no están esperando que nosotr@s salgamos a las calles para decir basta, ellas están resistiendo. Nosotro@s también tenemos que resistir, luchar y recordarles a todos los asesinos, a todos los que nos quieren callar, a los que buscan desaparecernos: Que nosotras sembramos rebeldía.

El ignorar que las mujeres están oprimidas en su sociedad y quedarnos satisfechas con una independencia nacional, no cambiará la situación, sencillamente cambiará un opresor por otro.

Mariana Ávila Montejano.

Los asesinos globales consiguen derramar nuestras lágrimas pero no enmudecernos.

viernes, 2 de enero de 2009

UN PASO ATRÁS.


Para los derechos de todos.
Para la confianza en la libertad y en la vida.
En la democracia del país.



Mariana Ávila Montejano.

El homicidio legal es un acto de violencia, que termina por empeorar y reanimar la crimen. Será el espectáculo que calmará esta necesidad de seguridad mal enfocada, pero en ningún momento se podrá hablar de reducir los delitos, ni de amedrentar a los delincuentes.

Actualmente la ola de violencia contra gente apoderada e influyente en nuestro país, ha despertado temas que creíamos superados en materia legislativa tales como la pena de muerte. Ciertamente la aplicación de la pena de muerte está permitida en 60 países como castigo a crímenes graves. Sin embargo difícilmente una defensa de orden penal puede imponerse a los argumentos de derechos humanos que justifican su prohibición.

Cuando pienso en la pena de muerte, imagino un espectáculo de medios y procesos desgastantes para el inculpado y los familiares, que alimentan el morbo de más de uno. Pienso en el cuerpo como el blanco del castigo penal ; en la pérdida de derechos de un ser humano por medio de un juicio que califica un delito grave. Pero específicamente pienso en sentenciados que no pudieron pagar una defensa, en sentenciados inocentes.

Algunos grupos hegemónicos encabezados por la organización México Unido contra la delincuencia se muestran a favor, y argumentan que la pena de muerte será un ejemplo que hará pensar a todos los que pretendan violar las leyes… El PRI y el PVEM piensan sustentar sus campañas electorales, apoyando la pena capital a asesinos y secuestradores, impulsados por la apócrifa necesidad de castigo a los delincuentes (que afecten a los hijos de empresarios o políticos, ya que no fueron pensadas tales penas para combatir a los asesinos de las muertas de Juárez, o desaparecidas del estado de México) la cual sería traducida en seguridad pública para la sociedad. Es decir la pena de muerte para no tocar a los que parecían intocables . Pero, sin considerar las consecuencias violatorias que implican estas medidas. Ya que la pena de muerte infringe dos derechos humanos fundamentales: el derecho a la vida y el derecho a no ser sometido a penas crueles, inhumanas o degradantes, ambos reconocidos en el protocolo a la convención americana sobre derechos humanos relativo a la abolición de la pena de muerte del 08 de junio de 1990, y en otros instrumentos sobre la materia.

“La crueldad de la pena de muerte queda de manifiesto no sólo en la ejecución en sí, sino además en el tiempo que permanece el preso en espera de la ejecución, pensando constantemente en la inminencia de su propia muerte.” El tiempo de espera a la aplicación de la pena capital está plagada de violaciones a los derechos humanos, como las restricciones indebidas de las visitas y la correspondencia, el reducido tamaño de las celdas, la falta de comida y ejercicio, temperaturas extremas, falta de ventilación, celdas plagadas de insectos y periodos de tiempo insuficientes fuera de las celdas como las que se viven en Japón, Nigeria y cerca de 23 países mas .
Si la pena de muerte para asesinos y secuestradores estuviera en vigor, los floricultores de Atenco que protestaron y se organizaron para manifestarse contra del gobierno federal y estatal, podrían ser de los primeros destinados a morir, ya que los mas de 100 años que tienen que pasar en prisión son por secuestro y otros delitos que se les imputan infundadamente.

Difícil es entender las opiniones públicas que piden la pena de muerte, ya que están pensando en la aplicación de la pena máxima ante consideraciones sociales sobre el tema. Como la encuesta limitada y mal planteada, organizada por la presidenta de México Unido Contra la Delincuencia, María Elena Morera el mes de septiembre de este año en la ciudad de México, en la que participaron cerca 750 personas (dato vergonzoso). En esta encuesta el 75 por ciento pide aumento a los castigos. De éstos, el 42 por ciento, propone el agravamiento de los castigos; el 13.9 por ciento aprueba que la gente se quede en la cárcel de por vida, que fue lo que propuso el presidente Calderón. El 9.3 está a favor de la pena de muerte para delitos graves. Declara Morera "Entonces: si la gente lo está pidiendo, se lo deberíamos de dar. Y comenta: “Imponer esos castigos no soluciona el problema de seguridad pública ni de justicia, ni va a acabar con la impunidad que es del 99 por ciento, pero dará respuesta al clamor social.

El clamor social representado por menos del 10% de una muestra de 700 personas, que no es comparable con los millones de mexicanos que somos.

Esperan que creamos que de verdad van a juzgar a los tratantes de personas, a los narcotraficantes y verdaderos secuestradores? ¡A los líderes de la red de pornografía y prostitución infantil! Piensan que no hay memoria, que el secuestro legal que cometió el Gobernador de Puebla Mario Marín contra la periodista Lydia Cacho, ya fue borrado y perdonado con un dictamen de la suprema corte de justicia en el que resuelve, por 6 votos a 4, que no quedó demostrada la violación grave de garantías individuales de Lydia Cacho. En el 2007 con este dictamen, se desenmascara la extensa red de corrupción que gobierna este país y me queda claro que la credibilidad en las leyes y de su justa aplicación no es una realidad en México.

Con el nivel de desconfianza que tenemos en las autoridades, no podemos aceptar que una decisión unipersonal pase a ser decisión del gobierno. Y peor aún, de un gobierno corrupto y unas leyes que protegen el poder y el status de unos cuantos. No se debe permitir se de un paso atrás en la libertad. La pena de muerte no puede ser aprobada, no a la reducción de nuestros derechos en “pro de la seguridad”.
La pena de muerte es una imposición de una clase sobre otra.

viernes, 24 de octubre de 2008

jueves, 9 de octubre de 2008

MUJERES SIN MIEDO

La última de las mujeres detenidas en Atenco recuperó su libertad, 2 años y 3 meses después de aquella represión. Una represión en la que todo el peso de siglos de agresiones machistas a mujeres en todos los rincones del mundo cayó sobre nuestros corazones. Aquellas torturas nos marcaron a todas las que, de alguna manera, estábamos cerca de la lucha por la tierra en México. Mujeres que, desde distintos puntos del planeta alzaron al viento su grito de rabia, de justicia, ante una sociedad que día tras día, en las calles, en las luchas y en la intimidad de los hogares agrede hasta la muerte a sus mujeres. Aquellas torturas nos plantaron delante un espejo que reflejaba toda esta estructura de poder machista, dentro de la cual vivimos y respiramos como podemos, y actuamos para construir otra vida.


Con aquella represión, el gobierno mexicano pretendía obligarnos a todas a aceptar la sumisión a los roles femeninos que nos asignan, a quedarnos en casa, calladas, quietas, aisladas. Pero nosotras, aquí y ahora, podemos afirmar que no lo consiguieron. Que de la rabia que acompañaba la impotencia sacamos fuerzas para agarrarnos las manos y salir a la calle de nuevo, para gritar lo que nos hicieron, para denunciarlo. Nos organizamos aquí y allá, sacamos recursos de cualquier lado, potenciando la creatividad pudimos dar la vuelta a situaciones extremas, consiguiendo capacidad de buscar soluciones en un infierno; tejimos lazos muy fuertes, y aprendimos un nivel más profundo de apoyo mutuo. El apoyo que nació del replanteamiento personal de cada una sobre nuestras vidas, nuestros miedos, nuestras debilidades; de la indignación, del sentir que nadie merecemos eso, del querer dejar de normalizarlo, y sobretodo, de los momentos en que nos atrevimos a hablarlo y compartirlo entre nosotras. Manteniéndonos juntas nos hicimos más fuertes. Y hoy, mirando hacia atrás, podemos ver los pasitos que dimos, la reparación que vamos construyendo hacia nuestros corazones. Podemos ver que la constancia de nuestra dignidad en esta denuncia social y jurídica les resulta incómoda, que les sale caro mantener mujeres de Atenco presas. Que están viendo que la resistencia de las mujeres no se vence violando nuestros cuerpos. Que no es tan fácil callarnos. Aunque nos encierren tras rejas, aunque el machismo social nos siga atacando desde afuera y adentro de nosotras mismas, tenemos una fuente de valentía que no consiguen secar. El martirio de Atenco nos echó encima siglos de historia de violencia machista. Hoy, con la libertad de la ultima de las compas mujeres detenidas en Atenco, sembramos entre todas un granito más en la historia de lucha y resistencia de las mujeres del mundo. Hoy seguimos jodidas, pero resistentes. Porque si podemos, y vamos a seguirle. Porque Atenco vive.... y nosotras también...
COMPAÑERAS SEXTA

martes, 16 de septiembre de 2008

¿Cómo te digo que estoy triste?

¿Es qué no me explico? Primero, necesito entiendas esta mirada ausente y de tristeza, (que no es tristeza). Que reconozcas todo lo que provoca nuestra realidad, que nada tiene que ver con los cuentos en los que crecimos; no es como tal. Sí, igual que tantas mujeres que han crecido soñando con ser princesas, crecer rodeada de cuentos; de la buena y la mala, la madrastra, la bruja, la hada, el caballero. En donde lo más cercano a la realidad es que la princesa vive llorando sometida a sus costumbres, a lo moral. Y sueña, necesita ser rescatada por alguien, no importa quién.

Es necesario que sepas que hablo de la tristeza que no se entiende con una definición. Que es mucho más, es todo esto que llevo dentro, porque es estar ansiosa y tener mucho miedo, es entender ¿por qué para nosotros es todo tan difícil? Sé que con todo esto que te digo, no empiezo siquiera a describir todo el dolor que veo, que leo, que siento, que es tan grande como lo es ser mujer,

Sabes, tod@s somos parte de las relaciones de poder, una mujer es parte de este sistema. Esas relaciones que los hombres llaman juego de ajedrez, en donde si se pierde la reina por sus faldas cortas se pierde todo. ¿Será? En donde las piezas las mueve el más hábil el que tenga el poder de la hegemonía, en donde el débil siempre va por delante, las piezas avanzan, se comen. Como en la vida, en esta nuestra vida: se pisotea, se traiciona, se humilla, se discrimina y se tejen todo tipo de redes. Y en esas redes que se han venido creando, las mujeres, las niñas, están en la parte más baja, en la más expuesta.

Cuando las noticias nos dicen que Teresa no volvió a su casa y nos avisan que su cuerpo fue mutilado y abandonado; me pregunto ¿Qué pasará con sus hijos? ¡Se quedan solos! ¿Qué pasa con su alma perdida por el desierto? ¿Qué pasa con los culpables?... Pienso en todas las mujeres que no saben en qué cama estarán, ya que su cuerpo es vendido como un objeto. Aquellas que han visitado muchos países encerradas en camionetas, apenas ingiriendo alimentos y que ni siquiera alcanzan los 15 años. En esa tristeza, angustia, coraje e impotencia de las madres que esperan a sus hijos que nunca regresan, que siguen desaparecidos: y un día deciden iniciar la huelga de hambre si importar que las llamen locas, esa tristeza que se convierte en angustia y soledad. Ya que día con día, de una u otra manera somos oprimidas, tomadas por utensilios que se fugaron del lugar para lo que fueron hechos: la casa o la cocina. Nos castigan por ser mujeres, sus filosofías nos convierten en úteros, en defectos de la naturaleza, y sus limitaciones nos reducen a nalgas y senos.

¿Cómo explicar esa tristeza de saber que cuando decidimos luchar tenemos que ceder parte de nosotras? Algunas se masculinizan, se agarran los huesos con el frío, se niegan la maternidad, o el enamorarse, por que en tiempos de lucha eso no esta permitido. ¿Qué pasa cuando tienes que comprometer tus diferencias e igualar prioridades para avanzar? Y esas prioridades no resuelven nuestra lucha.

Cómo decirlo, sin que avergüence estar tan triste y sola, que la mirada mira vida y muerte, y que ni siquiera una dicotomía las puede diferenciar, ya que no encontramos consuelo ni en la una ni en la otra… que difícil encontrar el camino. Como gritar que estamos terriblemente hambrientas de libertad, de que esta tristeza tome fuerza y todo el coraje que se lleva dentro. Para cambiar esa mirada, para que nos salgan alas y no tengamos que esperar ser rescatadas. Necesitamos reconocer esta tristeza, este miedo para empezar a limpiar nuestra alma y nuestra memoria, y todo el cuerpo, de esto que nos mata. Cuando las relaciones de poder sean diferentes, sean solo relaciones.

¿Cuántas se decidirán a luchar para curar algo más que los golpes sobre su cuerpo?

viernes, 5 de septiembre de 2008

NO SE OLVIDA



Todos los Domingos de Septiembre

Cine-debate presenta:

El Grito

México 1968

Te esperamos, Domingo 7 de Septiembre,2008

7:00 P.M. Rockoko-Entrada Libre

F. Elizondo y Nieto, centro de Aguascalientes

1968-2008

Comité NO se olvida

jueves, 31 de julio de 2008

jueves, 8 de mayo de 2008

CUANDO ESTÉS AGOBIADO

DISCULPA MIS GRITOS, Y SOLO CIERRA TUS OJOS
RECUERDA CUANDO REÍAMOS Y NOS BESÁBAMOS
DISCULPA MIS GESTOS CON TUS AMIGOS
RECUERDA CUANDO ERA TU CONFIDENTE
SOLO PIENSA QUE TE AME MUCHO Y TU A MI
AUNQUE AHORA TE CANSE Y TE AGOBIE
RECUERDA AMOR, CUANDO ME RECORRÍAS CON TUS LABIOS
AUNQUE AHORA NO TE GUSTE, INCLUSO TE DESAGRADE
PORQUE ESO HAGO YO TODAS LAS MAÑANAS.

jueves, 3 de abril de 2008

ERES TU!

LA HUELLAS QUE DEJASTE EN MI CUERPO, SON TAN DOLOROSAS.
TIENES LA FACILIDAD DE HACERME ESTREMECER
DE SACUDIR MI CUERPO UNA Y OTRA VEZ
GRITO, GRITO, EL SUDOR RECORRE MIS MEJILLAS...
ME DUELES, EN MI CUERPO, EN MI ALMA.
LIMPIO LOS SUELOS CON MI NOSTALGIA...

TENGO QUE CURARME, TENGO QUE SACARTE.
TENGO QUE ROMPERME Y RENUNCIAR AL DOLOR.
DICEN QUE LA RESISTENCIA PUEDE SER UN DOLOR,
Y TAMBIÉN UNA OBRA DE ARTE...
TU RESISTES, TU DUELES, TU ERES UNA ARTISTA.

lunes, 24 de marzo de 2008

ME QUITO EL SOSTEN!!!

Renuncio al dolor!

No necesito estimulantes para darme cuenta de lo que pasa, de lo que vivo, de lo que somos…

En realidad no se si los hombres se sienten así alguna vez en su vida, pero en este momento tampoco me interesa.

Trato de explicarme, como de ser una persona descendiente de las estrellas, un producto de la naturaleza, mi condición se transforma...

Las construcciones sociales y nuestras relaciones diarias nos van convirtiendo en hadas. Algunas cuando nacemos somos las más amadas, las esperadas o las culpadas de fracasos y de una serie de conflictos que conlleva nuestra existencia; va pasando el tiempo y nosotras crecemos, unas soñando con ser princesas, otras sufriendo por nuestro sexo…

Pasamos de ser una escuincla, una niña, una mujer... a ser carne, nalgas con senos, a ser la madre, la esposa, la amante, la golfa, la sola, la buena, la mala, la dulce, la lista, la fea, la guapa, y nos olvidamos de Mariana, de Victoria, de Mónica, de Sofía, de Lupita…

Las mujeres luchamos cada mañana por despertarnos, por sonreír, por bañarnos, por salir, por alimentarnos, por correr, por estudiar, por conseguir quien nos ayude a cuidar a los hijos, por buscar trabajo, porque nos suban el sueldo, porque que no me despidan por no acostarme con el dueño, por que hoy no me acosen…

Resisto y lucho por dejar de ser la golpeada, la humillada, la violada, la lastimada, la engañada, y ponerle la H y poder decir que soy yo... mi alma, mi cuerpo, mi todo.

Tener las fuerzas se aceptar que soy una Hada y darme cuenta que el poder esta en mi, para salir… y también para quitarme el sostén.

viernes, 22 de febrero de 2008

TE DIGO... UN SECRETO...


ANOCHE SENTÍ UN DOLOR HORRIBLE EN LA CABEZA, SENTÍ COMO MIS VENAS SE HINCHABAN; CREO QUE MI CABEZA VA A EXPLOTAR. ME LEVANTE LENTAMENTE Y FUI A LA COCINA BUSQUE UN VASO PARA TOMAR AGUA, Y EL DOLOR CRECÍA, ME DESVANECÍ EN EL SUELO.
CUANDO DESPERTÉ TENÍA ALAS...
Y MIS MANOS PRODUCÍAN COSAS MARAVILLOSAS.

CREO QUE ME CONVERTÍ EN UN HADA.
Y CREO QUE ESO NOS PASA A TODAS MUJERES.

martes, 15 de enero de 2008

EL CALENDARIO CHIAPANECO

Carlos Fazio

El calendario chiapaneco
En diciembre pasado, en “Sentir el rojo. El calendario y la geografía de la guerra”, el subcomandante Marcos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional advirtió que en medio de un ensordecedor silencio se acercaba en Chiapas una nueva fase del conflicto armado. La militarización del país bajo el régimen de Felipe Calderón alcanza en Chiapas su máxima expresión, ya que allí se concentran de manera combinada las distintas expresiones de las fuerzas coercitivas del Estado mexicano: Ejército, Marina y las diversas policías, a lo que se suma ahora la reactivación de antiguas estructuras paramilitares y la presencia in situ de elementos de los “cuerpos de paz” estadunidenses.

En el contexto de un esquema de guerra contrainsurgente que será reforzado cuando el Congreso de Estados Unidos apruebe la “ayuda” militar para la puesta en práctica de la llamada Iniciativa Mérida, tal concentración de poder ofensivo podría hacer de ese estado del sureste mexicano el nuevo laboratorio para experimentar el proyecto de “seguridad democrática” del calderonismo. Remedo del Plan Colombia, el proyecto del Pentágono para México tiene en Álvaro Uribe y su gobierno el modelo a seguir. Cabe recordar que en tiempos de campaña, Calderón, al igual que Uribe, se presentó como el candidato de la “mano dura”, y que desde el primer segundo de su tramposa imposición en Los Pinos, el primero de diciembre de 2006, se rodeó de militares y esgrimió un discurso belicista.

Encubierta por el bombardeo mediático que acompañó la liberación de Clara Rojas y Consuelo González –la otra guerra detrás de la guerra: la de la propaganda–, la “fórmula Uribe”, adoptada por Calderón bajo presión de Washington, encierra algunas aristas irrebatibles, que se presentan como objetivos a alcanzar por el mexicano.

Para empezar, mediante la violencia y el terror, y un uso maniqueo de la propaganda que anteponía a los “violentos subversivos” con su contraparte “salvadora”, las instituciones armadas, Uribe logró durante su primer mandato una unanimidad peligrosa, con eje en el mercadeo de imagen y la guerra sicológica, que reforzó el culto al jefe del Ejecutivo y el poder presidencial, y provocó el debilitamiento progresivo de los poderes Legislativo y Judicial, mientras por un carril paralelo se potenciaba a la fuerza militar.

Apoyado en el estado de conmoción interna, una medida constitucional de carácter excepcional que recortó las garantías civiles y políticas, Uribe construyó un régimen de seguridad permanente, con base en un estatuto antiterrorista que lo proveyó de las herramientas jurídicas y operativas para la guerra contrainsurgente, salvaguardando, de paso, la impunidad de las fuerzas armadas.

Como se ha venido proyectando en México desde finales del foxismo con las represiones violentas en Atenco y Oaxaca, la lógica que permea la política de “seguridad democrática” de Uribe –bendecida en 2002 por el cardenal primado de Colombia, Pedro Rubiano, entonces presidente de la Conferencia del Episcopado católico–, tiene sustento en la vieja doctrina de seguridad nacional de cuño estadunidense, que identifica al “enemigo interno” y empata ciento por ciento con la “guerra al terrorismo” de la administración Bush.

El símil con el calderonismo es ineludible al repasar que en sus primeros años de gobierno, Uribe obtuvo del Senado colombiano una reforma constitucional que permitió a las fuerzas militares hacer arrestos y allanamientos, así como interceptar comunicaciones y correspondencia sin orden judicial. A su vez, como una copia al carbón de la Ley Patriótica estadunidense, el estatuto antiterrorista impuesto por Uribe estuvo dirigido a la construcción de una superestructura estatal de neto corte autoritario que llevó a una militarización larvada de la sociedad.

Asimismo, bajo la cobertura del Plan Colombia y con fondos millonarios de la Defensa y del Congreso en Washington, el Pentágono y la comunidad de inteligencia llevaron a cabo un proceso de reingeniería militar en las fuerzas armadas locales, que comprendió la formación, bajo asesoría estadunidense y de empresas de “contratistas” privados (mercenarios), de nuevos batallones contrainsurgentes de elite en zonas bajo control de la guerrilla o de importancia geoeconómica prevista para el desarrollo de megaproyectos de capital multinacional (explotación petrolera, hidroeléctricas, agroindustrias, canal interoceánico); la restructuración del estamento castrense en áreas de planeación, logística, entrenamiento, doctrina, estrategia, inteligencia, reclutamiento y técnicas de interrogatorio; el suministro de quipos militares, armamento, helicópteros, aparatos e infraestructura de aviación para apoyar vuelos de naves espías y de combate, provistas de radares aire a aire y de modernos equipos de comunicaciones y sistema de imagen infrarroja para operaciones nocturnas, así como el emplazamiento de una red de radares en tierra –cuyo control comparte Estados Unidos en tiempo real–, diseminados por todo el territorio colombiano. Además, afín a esa lógica belicista y bajo asesoría de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Uribe ha venido intentando la reconversión o “normalización” de una vieja herramienta del terrorismo de Estado: los grupos paramilitares creados por el ejército y agrupados luego en las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Es en el espejo de la tan publicitada, en estos días, “seguridad democrática” de Uribe, que hay que mirar el proceso chiapaneco, incluidos el marcado incremento en la actividad de las 56 bases militares permanentes del Estado mexicano y la nueva fase de paramilitarización del conflicto, en el contexto de una lucha hasta ahora encubierta por el territorio bajo control de las autonomías zapatistas, que necesita ser “liberado” o recuperado para someterlo a la lógica del mercado.

Bajo la sombra de Washington, Calderón y la Iniciativa Mérida son a México lo que Uribe y el Plan Colombia representan para el país sudamericano.

jueves, 3 de enero de 2008

"OLGA"



"Iluminar sempre,iluminar tudo,iluminar até a eternidade,iluminar e só,esse é o meu lema e do sol." (Olga Benario Prestes) ...

Prometo-te agora, ao despedir-me, que até o último instante não terão porque se envergonhar de mim. Quero que me entendam bem: preparar-me para a morte não significa que me renda, mas sim saber fazer-lhe frente quando ela chegue. Mas, no entanto, podem ainda acontecer tantas coisas... Até o último momento manter-me-ei firme e com vontade de viver. Agora vou dormir para ser mais forte amanhã. Beijos pela última vez.
HASTA EL ULTIMO MOMENTO ME MANTENDRE FIRME...
ENTREGO SU VIDA POR DEFENDER SU CONVICCION, Y A SU HIJA.
POR CREER QUE OTRO MUNDO ES POSIBLE...
Y QUE LAS COSAS DEBEN CAMBIAR.

OLGA LAS PAGINAS COMIENZAN A RECUPERARSE.

martes, 1 de enero de 2008

La decisión de la Corte (SCJN) que avala la impunidad, la corrupción de Mario Marín, y la red de pornografía y pederastia!

El fallo contra Lydia Cacho demeritó el prestigio de la Corte: Juventino Castro

Observo con tristeza cómo de nueva cuenta la SCJN resolvió en forma dividida, escribe a los ministros cque no se haya dado valor a la grabación de la charla Nacif-Marín Jesús Aranda

Juventino Castro y Castro


“El prestigio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se ha demeritado” con la decisión dividida sobre el caso Lydia Cacho. Por consiguiente, los ministros deben hacer un esfuerzo, para recuperar la confianza del pueblo.

Sostuvo lo anterior, el ministro en retiro Juventino V. Castro y Castro en entrevista con La Jornada. Agregó que el máximo tribunal debe hacer “algo para recuperar su prestigio”, no porque lo necesite la Corte, sino porque “lo necesita el país”.

En este contexto, Castro y Castro envió ayer una carta a cada uno de los integrantes de la SCJN, en la que les propone que convoquen a un encuentro público “a las fuerzas vivas que influyen realmente en nuestro país y le fijan su destino”, para que expliquen las razones de su voto y su fundamentación “en un lenguaje a nivel del más humilde de los mexicanos”.
Agrega, de esa manera, “al final de sus explicaciones y contestaciones busquen la forma de recobrar para sí la confianza esencial del pueblo mexicano”.

México necesita “más que nunca” de una justicia social, sólida, permanente, “pero sobre todo, requiere creer en justicia dentro de un país justo”.

Observo con tristeza, dice la carta, “cómo de nueva cuenta la Corte resolvió en forma dividida”. Está de moda, apunta, y añade que el pueblo también se encuentra dividido en la apreciación de su fallo, y de las razones profundas por las cuales “la Corte no supo prever mayoritariamente el sentir del pueblo, ni de explicar la ética de su resolución”.

Llama a los ministros a tomar en cuenta que “es obvio y manifiesto que grandes grupos de las fuerzas vivas de nuestro país han rechazado indignados su fallo en la investigación contra actos del gobernador de Puebla (Mario Marín) en violación grave a las garantías individuales de Lydia Cacho”.

En la entrevista, señala sin titubeos que él hubiera votado “evidentemente” con el dictamen de Juan N. Silva Meza.

Reprocha también a los ministros que argumentaron que la conversación grabada entre Marín y el empresario Kamel Nacif, que dio pie a la investigación de la Corte, no debía ser tomada en cuenta como prueba (como señalaron Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, Sergio Valls, Margarita Luna Ramos y Sergio Salvador Aguirre Anguiano, principalmente).

“Quiero que se entienda bien, una cosa es prueba, y otra cosa es el valor de la prueba.

“Cuando Silva Meza presentó por primera vez su dictamen condenatorio, la propia Corte dijo que faltaba la garantía de audiencia. Se tuvo que enriquecer la investigación, dando garantía de audiencia al gobernador de Puebla, pero éste no contestó absolutamente nada, lo que convalidó esa prueba.

“Hubo ministros que dijeron que esa conversación había sido obtenida en forma ilegal; no sé de dónde sacaron esa regla. Invito a quien lo dice que lea el artículo 16 constitucional que no se refiere en lo más mínimo a la prueba de grabaciones telefónicas, a las pruebas legales o ilegales, a las pruebas posibles o imposibles. No sé por qué, oficiosamente, la Corte planteó lo que ni siquiera la parte acusada expuso, que se trataba de una grabación ilegal que no tiene ningún valor porque fue obtenida en forma indebida: nadie dijo eso”.

–A partir de la decisión, en la opinión pública ha habido críticas muy fuertes a la Corte, ¿qué opina?

–Sí, en efecto, tengo la impresión de que el prestigio de la Corte se ha demeritado con este asunto. Yo no discuto si es justo o injusto, porque también ha habido fallos en los que la Corte ha sido muy aplaudida, yo me refiero al hecho: se ha bajado el prestigio, se ha bajado el buen nombre de la Suprema Corte; yo lo lamento profundamente, porque sé y me consta que es un tribunal de muy buena fe, con juristas de mucha calidad y, por tanto, no merece llegar a ese grado.

“Por eso he invitado a los ministros, como ciudadano, a que tengan un reunión en el recinto de la Suprema Corte, los 11 ministros, ante los mejores representantes de las fuerzas auténticas de México, donde cada uno de los ministros explique su posición y el valimiento de la posición. Sé que estoy proponiendo algo inusitado, algo que no se ve con simpatía, pero también creo que la Corte debe hacer algo por recuperar su prestigio. No lo necesita la Corte, lo necesita el país, la Corte es la representante más alta de la justicia en México; se merece excepciones, se merece tratamientos inusitados.”